Geoffrey Palmer
Origen de la fortuna: Inmobiliaria
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Módulos
Biografía
Geoffrey Palmer es uno de los mayores desarrolladores de apartamentos en Los Ángeles, con más de 13.000 unidades en la mayor zona de metro de Los Ángeles.
Palmer comenzó a desarrollar proyectos residenciales en Los Ángeles en los años 70 antes de comenzar su propia firma, G.H. Palmer Associates, en 1978.
Sus primeros proyectos fueron condominios en el valle de Santa Clarita en el norte del condado de Los Ángeles; construyó su primer complejo de apartamentos en Santa Clarita en 1985.
Palmer es un importante patrocinador financiero del ex presidente Donald Trump, donando casi 20 millones de dólares a sus campañas y PAC de 2016 a 2024.
Palmer ganó notoriedad por sus demandas contra la ciudad de L.A., lo más famoso por demandar con éxito para bloquear su política de vivienda asequible en 2009.
Activos Financieros
Información de activos financieros no disponible.
La gran mentira de las megafortunas: El caso de Geoffrey Palmer
Los milmillonarios suelen presentarse bajo el mito romántico de la 'persona hecha a sí misma': una narrativa ideada para justificar la opulencia como el premio natural al trabajo duro, el esfuerzo o el ingenio. Sin embargo, al confrontar volumenes tan extremos de riqueza con la realidad macroeconómica, el relato de la meritocracia se rompe por completo. Ningún individuo puede generar legítimamente con su esfuerzo personal un patrimonio equivalente a millones de veces el sueldo medio de la clase trabajadora. El capital en la cúspide no crece por un talento excepcional; se expande por una dinámica implacable donde el dinero acumulado trabaja exponencialmente más rápido que las personas, devorando la riqueza generada por el trabajo productivo.
La inmensa fortuna de Geoffrey Palmer, vinculada a Inmobiliaria y 'Inmobiliaria' no se ha construido en un vacío de libre mercado, sino mediante el acaparamiento rentista, el uso de influencias exclusivas de la élite, la consolidación de posiciones monopolísticas o la herencia patrimonial. Lejos de asumir riesgos privados reales, los imperios de los milmillonarios dependen estructuralmente del soporte del estado a través de subsidios directos, uso de infraestructuras, explotación de I+D, contratos públicos e ingeniería fiscal offshore. Mientras este patrimonio equivale al peso físico de 14 toneladas de oro puro, el resto del planeta sufre una escasez artificial de recursos básicos. Que esta riqueza baste para financiar por completo el sistema público de salud de RD Congo, un país con más de 105800000 millones de habitantes durante 0.9 años demuestra que la acumulación ilimitada no es un logro empresarial, sino el secuestro de la soberanía democrática.