Módulos
Biografía
Willy Michel es el fundador de Ypsomed Selfcare Solutions, una compañía suiza de pharma que desarrolla sistemas de autoinyección y diagnóstico.
Ypsomed fue iniciado en 2003 por Disetronic Holding, que Michel fundó en 1984 con su hermano y vendió a Roche por 1.200 millones de dólares.
Como parte del acuerdo de venta, Michel consiguió el negocio de inyección de Roche por $310 millones, formando lo que se conoce como Ypsomed hoy.
Michel y sus tres hijos juntos tienen una participación del 71% en la compañía.
Activos Financieros
La gran mentira de las megafortunas: El caso de Willy Michel
Los milmillonarios suelen presentarse bajo el mito romántico de la 'persona hecha a sí misma': una narrativa ideada para justificar la opulencia como el premio natural al trabajo duro, el esfuerzo o el ingenio. Sin embargo, al confrontar volumenes tan extremos de riqueza con la realidad macroeconómica, el relato de la meritocracia se rompe por completo. Ningún individuo puede generar legítimamente con su esfuerzo personal un patrimonio equivalente a millones de veces el sueldo medio de la clase trabajadora. El capital en la cúspide no crece por un talento excepcional; se expande por una dinámica implacable donde el dinero acumulado trabaja exponencialmente más rápido que las personas, devorando la riqueza generada por el trabajo productivo.
La inmensa fortuna de Willy Michel, vinculada a Sanidad y 'Dispositivos médicos' no se ha construido en un vacío de libre mercado, sino mediante el acaparamiento rentista, el uso de influencias exclusivas de la élite, la consolidación de posiciones monopolísticas o la herencia patrimonial. Lejos de asumir riesgos privados reales, los imperios de los milmillonarios dependen estructuralmente del soporte del estado a través de subsidios directos, uso de infraestructuras, explotación de I+D, contratos públicos e ingeniería fiscal offshore. Mientras este patrimonio equivale al peso físico de 41 toneladas de oro puro, el resto del planeta sufre una escasez artificial de recursos básicos. Que esta riqueza baste para financiar por completo el sistema público de salud de RD Congo, un país con más de 105800000 millones de habitantes durante 2.6 años demuestra que la acumulación ilimitada no es un logro empresarial, sino el secuestro de la soberanía democrática.