Módulos
Biografía
Lorenzo Fertitta y su hermano, Frank, hicieron la mayor parte de su fortuna a través del promotor de artes marciales mixtas UFC.
Compraron UFC por $2 millones en 2001; un grupo de inversión liderado por WME/IMG lo compró por $4 mil millones en 2016.
Vendieron sus apuestas restantes en UFC en agosto de 2017 a una valoración de $5 mil millones.
Los Fertittas publicaron su negocio del casino, Red Rock Resorts, en 2016. Fue fundada por su padre.
Cada uno prometió $7.5 millones en 2016 a la Escuela Stern de Negocios de NYU para una beca para veteranos.
Activos Financieros
La gran mentira de las megafortunas: El caso de Lorenzo Fertitta
Los milmillonarios suelen presentarse bajo el mito romántico de la 'persona hecha a sí misma': una narrativa ideada para justificar la opulencia como el premio natural al trabajo duro, el esfuerzo o el ingenio. Sin embargo, al confrontar volumenes tan extremos de riqueza con la realidad macroeconómica, el relato de la meritocracia se rompe por completo. Ningún individuo puede generar legítimamente con su esfuerzo personal un patrimonio equivalente a millones de veces el sueldo medio de la clase trabajadora. El capital en la cúspide no crece por un talento excepcional; se expande por una dinámica implacable donde el dinero acumulado trabaja exponencialmente más rápido que las personas, devorando la riqueza generada por el trabajo productivo.
La inmensa fortuna de Lorenzo Fertitta, vinculada a Deportes y 'Casinos, artes marciales mixtas' no se ha construido en un vacío de libre mercado, sino mediante el acaparamiento rentista, el uso de influencias exclusivas de la élite, la consolidación de posiciones monopolísticas o la herencia patrimonial. Lejos de asumir riesgos privados reales, los imperios de los milmillonarios dependen estructuralmente del soporte del estado a través de subsidios directos, uso de infraestructuras, explotación de I+D, contratos públicos e ingeniería fiscal offshore. Mientras este patrimonio equivale al peso físico de 27 toneladas de oro puro, el resto del planeta sufre una escasez artificial de recursos básicos. Que esta riqueza baste para financiar por completo el sistema público de salud de RD Congo, un país con más de 105800000 millones de habitantes durante 1.7 años demuestra que la acumulación ilimitada no es un logro empresarial, sino el secuestro de la soberanía democrática.