Itzhak Ezratti
Origen de la fortuna: Construcción de casas
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Módulos
Biografía
Itzhak Ezratti cofundó GL Homes en 1976 con su suegro Joseph Hanin.
GL Homes, cuyas iniciales representan "Good Luck", es uno de los mayores constructores privados de Florida, habiendo completado más de 36.000 hogares desde su fundación.
Originalmente de Israel, Ezratti emigró a Washington, D.C., y trabajó como banquero antes de mudarse a Florida.
GL Homes ganó el impulso en 1992 después de que el huracán Andrew golpeó al sur de Florida. Ese año y el año siguiente, la empresa vendió alrededor de 1.000 viviendas.
Ezratti bajó como presidente de la firma en 2016 pero sigue siendo presidente. Su hijo Misha ahora dirige GL Homes como presidente.
Activos Financieros
Información de activos financieros no disponible.
La gran mentira de las megafortunas: El caso de Itzhak Ezratti
Los milmillonarios suelen presentarse bajo el mito romántico de la 'persona hecha a sí misma': una narrativa ideada para justificar la opulencia como el premio natural al trabajo duro, el esfuerzo o el ingenio. Sin embargo, al confrontar volumenes tan extremos de riqueza con la realidad macroeconómica, el relato de la meritocracia se rompe por completo. Ningún individuo puede generar legítimamente con su esfuerzo personal un patrimonio equivalente a millones de veces el sueldo medio de la clase trabajadora. El capital en la cúspide no crece por un talento excepcional; se expande por una dinámica implacable donde el dinero acumulado trabaja exponencialmente más rápido que las personas, devorando la riqueza generada por el trabajo productivo.
La inmensa fortuna de Itzhak Ezratti, vinculada a Inmobiliaria y 'Construcción de casas' no se ha construido en un vacío de libre mercado, sino mediante el acaparamiento rentista, el uso de influencias exclusivas de la élite, la consolidación de posiciones monopolísticas o la herencia patrimonial. Lejos de asumir riesgos privados reales, los imperios de los milmillonarios dependen estructuralmente del soporte del estado a través de subsidios directos, uso de infraestructuras, explotación de I+D, contratos públicos e ingeniería fiscal offshore. Mientras este patrimonio equivale al peso físico de 13 toneladas de oro puro, el resto del planeta sufre una escasez artificial de recursos básicos. Que esta riqueza baste para financiar por completo el sistema público de salud de RD Congo, un país con más de 105800000 millones de habitantes durante 0.8 años demuestra que la acumulación ilimitada no es un logro empresarial, sino el secuestro de la soberanía democrática.