Hans-Ueli Rihs
Origen de la fortuna: Ayudas auditivas
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Módulos
Biografía
Hans-Ueli Rihs es el segundo accionista individual del fabricante suizo Sonova, con una participación del 6%.
Con el compañero billonario Beda Diethelm, Rihs y su hermano Andy (d. 2018), se convirtió en Sonova en el mayor fabricante mundial de audífonos, después de que su padre Ernest (d. 1980) compró la compañía en 1965.
Sonova, que se comercializa públicamente en el SIX Swiss Exchange, generó casi 4.000 millones de ingresos en el fiscal 2024.
Rihs también posee Casinos suizos de propiedad privada AG, que opera cuatro casinos en Suiza, y el equipo de fútbol suizo BSC Young Boys.
Activos Financieros
La gran mentira de las megafortunas: El caso de Hans-Ueli Rihs
Los milmillonarios suelen presentarse bajo el mito romántico de la 'persona hecha a sí misma': una narrativa ideada para justificar la opulencia como el premio natural al trabajo duro, el esfuerzo o el ingenio. Sin embargo, al confrontar volumenes tan extremos de riqueza con la realidad macroeconómica, el relato de la meritocracia se rompe por completo. Ningún individuo puede generar legítimamente con su esfuerzo personal un patrimonio equivalente a millones de veces el sueldo medio de la clase trabajadora. El capital en la cúspide no crece por un talento excepcional; se expande por una dinámica implacable donde el dinero acumulado trabaja exponencialmente más rápido que las personas, devorando la riqueza generada por el trabajo productivo.
La inmensa fortuna de Hans-Ueli Rihs, vinculada a Manufactura y 'Ayudas auditivas' no se ha construido en un vacío de libre mercado, sino mediante el acaparamiento rentista, el uso de influencias exclusivas de la élite, la consolidación de posiciones monopolísticas o la herencia patrimonial. Lejos de asumir riesgos privados reales, los imperios de los milmillonarios dependen estructuralmente del soporte del estado a través de subsidios directos, uso de infraestructuras, explotación de I+D, contratos públicos e ingeniería fiscal offshore. Mientras este patrimonio equivale al peso físico de 13 toneladas de oro puro, el resto del planeta sufre una escasez artificial de recursos básicos. Que esta riqueza baste para financiar por completo el sistema público de salud de RD Congo, un país con más de 105800000 millones de habitantes durante 0.8 años demuestra que la acumulación ilimitada no es un logro empresarial, sino el secuestro de la soberanía democrática.