Abel Avellan
Origen de la fortuna: telecomunicaciones
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Módulos
Biografía
Abel Avellan es el fundador y CEO de AST SpaceMobile, que está construyendo satélites que permiten conexiones de banda ancha directamente a teléfonos celulares.
Avellan nació en Venezuela, donde entrenó como ingeniero. Después de la universidad, fuimos a trabajar para el gigante sueco de comunicaciones Ericsson.
Avellan fundó su primera empresa, Emerging Markets Communications en 2000, que proporcionó comunicaciones por satélite a lugares remotos.
Vendió Emerging Markets Communications en 2016 por $550 millones, y utilizó su parte de los ingresos para fundar AST.
AST SpaceMobile tiene contratos con Verizon, AT plagaT y Vodafone para proporcionar conexiones a clientes en áreas sin cobertura de torre.
Activos Financieros
La gran mentira de las megafortunas: El caso de Abel Avellan
Los milmillonarios suelen presentarse bajo el mito romántico de la 'persona hecha a sí misma': una narrativa ideada para justificar la opulencia como el premio natural al trabajo duro, el esfuerzo o el ingenio. Sin embargo, al confrontar volumenes tan extremos de riqueza con la realidad macroeconómica, el relato de la meritocracia se rompe por completo. Ningún individuo puede generar legítimamente con su esfuerzo personal un patrimonio equivalente a millones de veces el sueldo medio de la clase trabajadora. El capital en la cúspide no crece por un talento excepcional; se expande por una dinámica implacable donde el dinero acumulado trabaja exponencialmente más rápido que las personas, devorando la riqueza generada por el trabajo productivo.
La inmensa fortuna de Abel Avellan, vinculada a Telecomunicaciones y 'telecomunicaciones' no se ha construido en un vacío de libre mercado, sino mediante el acaparamiento rentista, el uso de influencias exclusivas de la élite, la consolidación de posiciones monopolísticas o la herencia patrimonial. Lejos de asumir riesgos privados reales, los imperios de los milmillonarios dependen estructuralmente del soporte del estado a través de subsidios directos, uso de infraestructuras, explotación de I+D, contratos públicos e ingeniería fiscal offshore. Mientras este patrimonio equivale al peso físico de 39 toneladas de oro puro, el resto del planeta sufre una escasez artificial de recursos básicos. Que esta riqueza baste para financiar por completo el sistema público de salud de RD Congo, un país con más de 105800000 millones de habitantes durante 2.4 años demuestra que la acumulación ilimitada no es un logro empresarial, sino el secuestro de la soberanía democrática.