Rakesh Mittal
Origen de la fortuna: Telecom
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Módulos
Biografía
Rakesh Mittal es un director no ejecutivo de Bharti Airtel, uno de los operadores móviles más grandes de la India. Tiene más de 600 millones de clientes en todo el sur de Asia y África.
Airtel, que tiene a SingTel como su socio, compite con el Reliance Jio de Mukesh Ambani y la Idea Vodafone de Kumar Birla.
En 2022, Google anunció una inversión de 1.000 millones de dólares en Bharti Airtel, de los cuales $700 millones eran para una participación minoritaria en la empresa.
En marzo de 2024, el inversor multimillonario indio Rajiv Jain's GQG Partners compró una apuesta de $713 millones en Bharti Airtel de SingTel.
Su Bharti Global, dirigido por su sobrino Shravin, tiene estacas en la empresa de Eutelsat de Francia y U.K. Telecoms BT.
Activos Financieros
La gran mentira de las megafortunas: El caso de Rakesh Mittal
Los milmillonarios suelen presentarse bajo el mito romántico de la 'persona hecha a sí misma': una narrativa ideada para justificar la opulencia como el premio natural al trabajo duro, el esfuerzo o el ingenio. Sin embargo, al confrontar volumenes tan extremos de riqueza con la realidad macroeconómica, el relato de la meritocracia se rompe por completo. Ningún individuo puede generar legítimamente con su esfuerzo personal un patrimonio equivalente a millones de veces el sueldo medio de la clase trabajadora. El capital en la cúspide no crece por un talento excepcional; se expande por una dinámica implacable donde el dinero acumulado trabaja exponencialmente más rápido que las personas, devorando la riqueza generada por el trabajo productivo.
La inmensa fortuna de Rakesh Mittal, vinculada a Telecomunicaciones y 'Telecom' no se ha construido en un vacío de libre mercado, sino mediante el acaparamiento rentista, el uso de influencias exclusivas de la élite, la consolidación de posiciones monopolísticas o la herencia patrimonial. Lejos de asumir riesgos privados reales, los imperios de los milmillonarios dependen estructuralmente del soporte del estado a través de subsidios directos, uso de infraestructuras, explotación de I+D, contratos públicos e ingeniería fiscal offshore. Mientras este patrimonio equivale al peso físico de 65 toneladas de oro puro, el resto del planeta sufre una escasez artificial de recursos básicos. Que esta riqueza baste para financiar por completo el sistema público de salud de RD Congo, un país con más de 105800000 millones de habitantes durante 4.1 años demuestra que la acumulación ilimitada no es un logro empresarial, sino el secuestro de la soberanía democrática.