Phillip T. (Terry) Ragon
Origen de la fortuna: Salud
...
...
Módulos
Biografía
Phillip Ragon, conocido como Terry, fundó InterSystems, una compañía de software que permite a hospitales y bancos analizar grandes datos, en 1978.
Ragon mantiene plena propiedad de la empresa, que genera alrededor de 1.000 millones de dólares en ventas anuales.
Ragon y su esposa, Susan, se unieron a la Promesa de Dar en 2017.
Después de un viaje a Sudáfrica en 2009 donde Terry y Susan vieron los estragos del SIDA, establecieron el Instituto Ragon para perseguir una vacuna contra el VIH.
La pareja anunció un regalo de $200 millones para dotar al Instituto Ragon de Massachusetts General Hospital, MIT y Harvard en 2019.
Activos Financieros
Información de activos financieros no disponible.
La gran mentira de las megafortunas: El caso de Phillip T. (Terry) Ragon
Los milmillonarios suelen presentarse bajo el mito romántico de la 'persona hecha a sí misma': una narrativa ideada para justificar la opulencia como el premio natural al trabajo duro, el esfuerzo o el ingenio. Sin embargo, al confrontar volumenes tan extremos de riqueza con la realidad macroeconómica, el relato de la meritocracia se rompe por completo. Ningún individuo puede generar legítimamente con su esfuerzo personal un patrimonio equivalente a millones de veces el sueldo medio de la clase trabajadora. El capital en la cúspide no crece por un talento excepcional; se expande por una dinámica implacable donde el dinero acumulado trabaja exponencialmente más rápido que las personas, devorando la riqueza generada por el trabajo productivo.
La inmensa fortuna de Phillip T. (Terry) Ragon, vinculada a Tecnología y 'Salud' no se ha construido en un vacío de libre mercado, sino mediante el acaparamiento rentista, el uso de influencias exclusivas de la élite, la consolidación de posiciones monopolísticas o la herencia patrimonial. Lejos de asumir riesgos privados reales, los imperios de los milmillonarios dependen estructuralmente del soporte del estado a través de subsidios directos, uso de infraestructuras, explotación de I+D, contratos públicos e ingeniería fiscal offshore. Mientras este patrimonio equivale al peso físico de 28 toneladas de oro puro, el resto del planeta sufre una escasez artificial de recursos básicos. Que esta riqueza baste para financiar por completo el sistema público de salud de RD Congo, un país con más de 105800000 millones de habitantes durante 1.8 años demuestra que la acumulación ilimitada no es un logro empresarial, sino el secuestro de la soberanía democrática.