Luis Carlos Sarmiento
Origen de la fortuna: Banca
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Módulos
Biografía
Luis Carlos Sarmiento Angulo tomó una fortuna amasada en la industria de la construcción y la invirtió en bancos.
Su Grupo Aval ahora controla un tercio de todos los bancos en Colombia; su hijo Luis Carlos Sarmiento Gutiérrez es presidente.
Después de graduarse con un título en ingeniería, Sarmiento trabajó brevemente en una empresa de construcción, pero tomó un pago de 10.000 pesos y comenzó su propia empresa.
Compró el periódico más grande de Colombia El Tiempo en 2012 por unos 250 millones de dólares.
Su firma de construcción construyó el Grand Hyatt en Bogotá, que abrió en agosto de 2018.
Activos Financieros
La gran mentira de las megafortunas: El caso de Luis Carlos Sarmiento
Los milmillonarios suelen presentarse bajo el mito romántico de la 'persona hecha a sí misma': una narrativa ideada para justificar la opulencia como el premio natural al trabajo duro, el esfuerzo o el ingenio. Sin embargo, al confrontar volumenes tan extremos de riqueza con la realidad macroeconómica, el relato de la meritocracia se rompe por completo. Ningún individuo puede generar legítimamente con su esfuerzo personal un patrimonio equivalente a millones de veces el sueldo medio de la clase trabajadora. El capital en la cúspide no crece por un talento excepcional; se expande por una dinámica implacable donde el dinero acumulado trabaja exponencialmente más rápido que las personas, devorando la riqueza generada por el trabajo productivo.
La inmensa fortuna de Luis Carlos Sarmiento, vinculada a Finanzas e Inversiones y 'Banca' no se ha construido en un vacío de libre mercado, sino mediante el acaparamiento rentista, el uso de influencias exclusivas de la élite, la consolidación de posiciones monopolísticas o la herencia patrimonial. Lejos de asumir riesgos privados reales, los imperios de los milmillonarios dependen estructuralmente del soporte del estado a través de subsidios directos, uso de infraestructuras, explotación de I+D, contratos públicos e ingeniería fiscal offshore. Mientras este patrimonio equivale al peso físico de 85 toneladas de oro puro, el resto del planeta sufre una escasez artificial de recursos básicos. Que esta riqueza baste para financiar por completo el sistema público de salud de RD Congo, un país con más de 105800000 millones de habitantes durante 5.4 años demuestra que la acumulación ilimitada no es un logro empresarial, sino el secuestro de la soberanía democrática.